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La portabilidad del hándicap: jugar un handicap distinto en cada cancha
Por Roberto Robles (Especial de Golfmol.com)
Es un hecho que la visión de Dean Knuth se ha impuesto en todo el mundo. Más del 90% del globo juega un hándicap diferente en cada cancha, aunque hay unos pocos países que todavía no adhieren a esta tendencia, tal el caso de Gran Bretaña, Sudáfrica, Argentina o Uruguay.
Veamos en esta nota algunas situaciones que muestran las ventajas del sistema de PORTABILIDAD DEL HÁNDICAP, que es ante todo, una gran manera de eliminar picos y valles extremos en el comportamiento del hándicap.
Por Roberto Robles (Especial de Golfmol.com)
La PORTABILIDAD del hándicap es un concepto que se puede resumir de la siguiente manera:
"Es necesario establecer a ciencia cierta que un mismo handicap es válido en dos canchas diferentes. Aún cuando ambas sean de una misma distancia total en YARDAS y un mismo PAR, eso no significa que el hándicap de juego efectivo en una u otra pueda ser el mismo, puesto que la naturaleza de los obstáculos de una u otra puede ser radicalmente diferente.
La forma de hacerlo es obteniendo y aplicando el factor de correción (o curva de correción, también llamado SLOPE) para ajustar el hándicap".
INTRODUCCIÓN
El cambio definitivo sobre este nuevo enfoque, el de la portabilidad del hándicap, se dio allá por la década del 70 en Estados Unidos.
El escenario en ese momento era de diversos sistemas en las Asociaciones Estatales o Regionales, que tenían cada una, diversas prácticas.
Algunas de ellas, desde una década atrás, ya practicaban el CONTROL EQUITATIVO DE GOLPES, un procedimiento por el cual se aisla del hándicap, aquellos "hoyos desastre" donde se anotan scores casi escandalosos. Tal era el caso de la Asociación del Norte de California (NCGA).
Pero en líneas generales, habían distintas prácticas, con poca justificación real, y mucho de justificación subjetiva sobre protagonismos personales, conveniencias sectoriales o porque no, una simple resistencia a cambiar.
Así pues, tal como lo hemos indicado en diversos artículos, la tésis de Dean Knuth mostró un camino para homogeneizar todos los sistemas en Estados Unidos y lograr unificarlos. La USGA lo nombro SENIOR DIRECTOR del departamento de hándicap y su sistema se implementó a nivel primero americano y luego mundial en un proceso que tomó unos 20 años.
Para mayor profundización de estos temas, recomendamos las notas "Calificación de una cancha de Golf" o "Dean Knuth, genio y figura de un marino que revolucionó el golf" de este mismo sitio.
EL POTENCIAL DE ESTE ENFOQUE
¿Pero, porque un hándicap distinto en cada cancha?
Es una realidad que cada jugador, tiene un club de referencia. Aquel donde juega siempre. La USGA o la EGA lo llaman HOME CLUB. El manual AAG lo llama CLUB DE OPCION.
Así, el handicap de ese jugador, tendrá como variable central del promedio de su juego, la MORFOLOGIA de esa cancha. Es decir, estará sesgado por ese tipo de cancha que puede ser:
- De vientos dominantes
- De árboles muy tupidos
- De fairways llenos de movimientos
- De greens chicos o grandes
- De greens rápidos o lentos
- De muchos hazards de agua
- De muchos bunkers o cross bunkers
- De un rough alto y penalizante o más bien de un rough simple y siempre corto
Supongamos teóricamente dos canchas de 6500 yardas cada una y PAR 72. Supongamos tambien dos jugadores que eran compañeros de universidad y que pasaron 4 años jugando juntos en una misma cancha y además, tienen un rendimiento idéntico. Durante 4 años salieron los 2 juntos y en un promedio interanual anotaron 85 gross ambos. Es decir, su potencial de juego es idéntico.
Eliminemos el SLOPE del análisis y asumamos que la portabilidad del hándicap no existe.
Ahora bien, pensemos que 2 años más tarde de su graduación se juntan y cada uno estuvo jugando en su cancha durante todo ese tiempo.
El jugador A tiene como HOME CLUB una cancha paisajista, de un desarrollo inmobiliario que priorizó la parte visual a la deportiva, muy suave, de amplios fairways de una verde y tupida POA y un rough siempre corto. Greens planos y amplios, bunkers muy cuidados y siempre con Cuarzo fino sin hojas ni piedras. En otras palabras, una cancha fácil.
El jugador B por el contrario, vive cerca de Pebble Beach y juega con viento dominante a rabiar, fairways caprichosos con cortes y movimientos y llenos de quebradas y dog legs que lo obligan a sobrevolar el mar. Los greens son violentamente rápidos a la tarde despues de pasarse 8 horas expuestos a la bruma marina y un viento de 15 Mph.
Pues bien, ambos se olvidan de preguntarse el handicap que estan jugando en la actualidad y salen a la cancha. Juegan una maravillosa tarde y firman ambos una tarjeta de 85, pero ahi caen en cuenta que B ganó por 6 golpes, ya que A tiene 12 de hándicap, pero B resulta tener 18.
¿Que pasó? ...
Es simple. A tiene un PROMEDIO DE SCORING de 84 en su cancha PAR 72 mientras que B tiene uno de 91 porque se la pasa perdiendo golpes en el agua o en los peñazcos de Pebble Beach.
Ésta es la asimetría que se tiene que eliminar.
¿Cómo?
Si introducimos ahora si el SLOPE de cada cancha, podemos saber que el SLOPE de la cancha de A es 97 mientras que B juega con otro de 142.
Así, los diferenciales que se usan para calcular el handicap de A deberán ser incrementados, puesto que su cancha es permisiva respecto de lo que se toma como promedio (es decir, un SLOPE = 113). Por esto el handicap de A en lugar de 12 debió ser 14.0.
De la misma manera, B se la pasó jugando en un medioambiente hostil, por lo que sus diferenciales debieron ser REDUCIDOS en un 25% para alcanzar el Standard -de 113- (142/113 = 25.66%). Por eso, el handicap de B debió ser, oh sopresa ! ... también 14.3.
Fórmula
DIFERENCIAL * 113 / SLOPE
JUGADOR A
12.0 * 113 / 97 = 13.97 ~ 14.0
JUGADOR B
18.0 * 113 / 142 = 14.32 ~ 14.3
CONCLUSIÓN
La aplicación clásica y más visible del SLOPE o factor de corrección, es la modificación del hándicap de juego al momento de salir a la cancha.
En este artículo, vimos como funciona el SLOPE, no en la aplicación del handicap de juego, sino en su aspecto más importante, la aplicación del cálculo del mismo, que es donde está el verdadero impacto de este proceso.
Vemos pues, como la aplicación del FACTOR DE CORRECCIÓN, puede aplanar el sesgo que una u otra cancha tiene sobre el promedio de scores de uno y otro jugador. O sea, sobre su hándicap.
La diferencia de 6 golpes se redujo a nada y los dejo en igualdad real de condiciones.
La doble aplicación del CONTROL EQUITATIVO DE GOLPES y EL FACTOR DE CORRECCIÓN realmente ha dado una solución de muy largo plazo a las diferencias reales entre dos handicaps.
En palabras de Dean Knuth (ver la nota), el sistema USGA aplicado correctamente y con un handicap honestamente logrado, las probabilidades de que un jugador con un handicap 16 logre bajar los 80 golpes gross son de 1138 a 1, lo que traducido a tiempo, significarían 54 años intentándolo.
Así pues, la probabilidad de lograrlo 2 veces consecutivas es de 14912 a 1, o 710 años intentándolo.
Buenos resultados para un buen sistema de handicap.