El golf tiene un nuevo destino en Argentina
La Estancia de Cafayate, un rincón del paraiso a dos horas de mi casa
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Una postal única: La Estancia de Cafayate |
Por Roberto Robles (Especial de Golfmol.com)
Un rumor de hacen 3 años sólo parecía ser una expresión de deseo. Ahi, en Cafayate, en el extremo norte de la cuenca vitivinícola del noroeste argentino, se decía que se construía una cancha de golf en medio de las viñas. Más que proyecto, parecía un sueño.
Hoy me encuentro frente a un gran portal de madera autóctona que me muestra una recta hacia un gran espejo verde, unos 3 mil metros tierra adentro en medio de dunas y viñedos. El paisaje me obliga a detenerme y observarlo en silencio.
Vivo del golf y por mi trabajo, conozco canchas en diversas geografías. Puedo presentir que ahi adentro hay algo que me va a impactar.
Tengo mi bolsa de palos en la cajuela. Respiro hondo y me adentro pensando una sola cosa: tal vez es verdad que construyeron un rincón del paraíso, a sólo 2 horas de mi casa.
Mi vehículo avanza lento en un camino que zigzaguea entre prolijos bósques de árboles nativos y lotes decorados con banderitas de los países de origen de sus propietarios. Estados Unidos, Canadá, Australia, Argentina ...
Una rotonda me desvía de dos imponentes canchas de polo y me hace ingresar en el House del Golf, una construcción Colonial Española con finos detalles rústicos, dominada por el color y el aroma de la madera que le da una calidez hogareña.
Ramiro, Greenkeeper y Superintendente, me da un pantallazo de la cancha y me dirijo al TEE del hoyo 1. Hay un cielo perfectamente azul. El aire que respiro sabe puro.
Fairways con movimiento ondulado, lomadas que ayudan a moderar el viento dominante, bunkers de arena perfecta y greens aterrazados, me dejan una visual de 360º del valle flanqueado por la imponente Cordillera de los Andes. Los Valles Calchaquíes son, el portal a la Puna de Atacama.
Ochenta hectáreas de viñedos estratégicamente implantados para decorar fairways y greens, ponen el sello registrado de Cafayate en estos links diseñados por el renombrado Bob Cupp, quien fuera por 15 años Senior Designer de Nickalus, diseñador de canchas donde se jugaron siete Majors. Siempre recuerdo a un gran amigo contar sobre la cancha de Bob Cupp en Hilton Head, Palmetto Hall Plantation que está caracterizada por figuras geométricas, donde Tees, Fairways, Bunkers y Greens tienen lados rectos y ángulos agudos. "Es algo alucinante" me confesó.
Va de suyo que no jugué el SET NEGRO, puesto que habría tenido que enfrentar un PAR 3 de 240 yardas o un PAR 5 de 740 yardas. Este SET Negro de 7700 yardas es sin dudas una cancha READY-TO-GO para cualquier torneo del máximo nivel internacional y un duro desafío para cualquier profesional, incluso los mejores del mundo.
Me cautivó un PAR 4 con DOG-LEG a la izquierda que, desde el TEE medio, tiene un tiro directo al green sobrevolando los viñedos, de unas 270 Yardas. Un gran fairway que hace la curva, da aterrizaje si se pega con fade. La cancha está a 1700 MSNM y eso supone una corrección de 10% sobre la distancia efectiva de vuelo. La pelota vuela unas 25 yardas más. Tirar al green en un PAR 4 no es tentador. Es irresistible. Y si el tiro llega al Green, es alucinante. Me enamoré de ese hoyo.
Al final de la maratón del PAR 5 de 740 yardas, (que se los llama PAR 6), hay un PAR 3 que tiene el TEE de salida sobre la cima de una duna y el green al frente, en la cima de otra duna. En el medio, un valle a unos 15 metros de profundidad, donde corre el desagüe de todo el complejo formando un estuario de infinitas venas acuáticas, verde y florido, en medio de estas montañas de arena, coronadas por greens y tees.
Fue una tarde inolvidable, donde pude disfrutar medularmente un trazado que no me caben dudas, movilizará mucha gente desde lugares remotos.
Completo mi ronda, y me recibe Mark, el gerente del House, que con un marcado acento francés me invita unirme a un grupo de hoteleros de la zona que se encontraba conociendo también el club. Nos sirve un asado criollo a la llama, maridado con un Malbec del Porvenir.
Debo manejar de nuevo 2 horas de regreso a Salta. Este lugar me cautivó para siempre y me cuesta arrancar.
Mientras salgo, de nuevo el paisaje me obliga a detenerme y observarlo en silencio.
Ya no lo creo, ahora lo se. Han construido un rincón del paraiso a 2 horas de mi casa.

Acerca de Salta y Cafayate
Salta, ubicada a 1450 km al noroeste de Buenos Aires, se caracteriza por tener una identidad propia y muy bien definida. Rica en tradiciones, cuna del prócer Martín Miguel de Güemes, de la Zamba y los Chalchaleros, en esta tierra se puede vivir un encuentro de fusión perfecta entre raices ancestrales indígenas y españolas.
A Salta la define una zona geográfica por excelencia: sus valles calchaquíes, uno de los principales destinos turísticos del país. El corazón de esos valles calchaquíes es Cafayate.
Enclavado en un valle seco y desértico, tiene el clima ideal para el cultivo de la vid, en especial de un varietal adusto como el persa Syrah o el emblema argentino, el Torrontés.
Una decena de vuelos diarios de LAN, ANDES o AEROLINEAS ARGENTINAS con conexiones a más de 20 ciudades en los cuatro puntos cardinales, dan seguridad de vuelo para llegar a Cafayate desde Salta, via Transfer.
La infraestructura hotelera, que recibe afluencia de los 5 continentes de manera ininterrumpida, que aunque no de enormes establecimientos, si de primer nivel, dará alojamiento a un importante flujo de turismo de golf, que seguramente recalará en estos links de sol perenne.
Más de dos docenas de HOTELES BOUTIQUE acompañan al estelar PATIOS DE CAFAYATE, una perla de la cadena exclusiva THE LUXURY COLLECTION de la STARWOOD / SHERATON, y prometen brindar una estadía inolvidable.